24/07/2025
✨ El llamado de la modernidad es una gran oportunidad para compartir nuestras culturas. Gracias a ella, podemos visibilizar aquello que la historia nos ha obsequiado.
Pero, como todo en la vida, también tiene su lado complejo: la forma en que se está entendiendo esa modernidad.
Hoy ya no se trata de complementar. Se trata de seguir tendencias impuestas, que muchas veces olvidan las raíces. Lo moderno no debería significar borrar lo que ya existía.
En regiones como Madre de Dios, por ejemplo, la arquitectura ancestral; que antes respondía al entorno, al clima, a las creencias; está siendo reemplazada por formas que poco o nada tienen que ver con el lugar o su gente. Y cuando esto ocurre, no estamos hablando de evolución, sino de una nueva forma de colonización. Sin armas, pero con la misma violencia simbólica.
La modernidad no tiene por qué estar peleada con la tradición. Podemos mirar hacia adelante, sí, pero sin olvidar lo que ya teníamos. Porque nuestros saberes antiguos también tienen mucho que decir en el presente. 🌿