05/12/2018
Recuperando los Espacios Públicos Integrados
Rafael Cubas Martins, Arquitecto Paisajista Urbano
En el Perú, el deterioro de las ciudades, empieza cuando se introduce el automóvil desplazando en prioridad al peatón y a la arquitectura existente. Hoy día, la invasión de los motorizados eleva dramáticamente la mortalidad tanto por problemas de contaminación (10,000 personas/año OMS), como por accidentes de tránsito (3,900 personas/año MTC). Estos son aspectos sustanciales que nos obliga a un cambio inmediato y radical en el planeamiento urbano de Lima. El mar, ríos, cerros, humedales y arenales, son ambientes naturales con grandes potencialidades para resolver el requerimiento de la OMS y estar en equilibrio con la naturaleza. Las áreas verdes en estos ambientes, en especial los árboles, son vitales, ellos producen el oxígeno, transformando el anhídrido carbónico y purificando el aire, además de otros beneficios. Se requieren por lo menos 10 árboles/persona para vivir saludablemente según la OMS.
La Costa Verde, el gran parque de Lima
El mar por su inmensidad, entre las múltiples sensaciones, nos hace pensar en nuestra verdadera dimensión; es un hermoso espacio que ayuda a oxigenar la ciudad, ya que no cuenta con árboles suficientes. La vía de circulación rápida implantada en el más importante espacio recreativo de nuestra ciudad, lo afecta; contaminando el medio ambiente, añadiendo una autopista que desvirtúa la función del parque que debería ser de tranquilidad, seguridad y contemplación.
Respecto al acantilado, lo que existe es un accidente geográfico inestable, peligroso y sin acabado en forma y naturaleza. No lo considero “intocable por ser natural”. Se trata más bien, de realizar el desarrollo pendiente de la ciudad. Tampoco se trata de hacer edificaciones privadas convirtiéndolo en una muralla de concreto; es un desnivel de envergadura, inconexo con la playa, no es “un paisaje natural” a conservar. Deberían destacar los malecones en el acantilado y en la playa, así como diversos servicios y ambientes, susceptibles de unificar en sentido vertical y horizontal. La vialidad existente, debiera quedar sumergida y controlada, entre los malecones, dando prioridad al peatón, la bicicleta y actividades acordes con la función de parque, con ello, se podría atenuar el impacto sonoro y presencial de los vehículos. Asimismo, ordenar los paraderos de buses y prohibir el estacionamiento de automóviles, aliviando la carga vehicular. El acantilado requiere una solución de seguridad y accesibilidad a las diversas plataformas. Se necesita andenes y elementos estructurales estabilizadores, conformando rampas y espacios de contemplación a media ladera; una capa de plantas de recubrimiento no es suficiente. Núcleos de miradores, ascensores y escaleras, constituirían contrafuertes para estructurar los acantilados dándole una fisonomía tratada, trabajada con los cortes y circuitos peatonales, creando ambientes y vistas espectaculares.
La Costa Verde es un parque metropolitano, por ello es sustancial tener una imagen completa, uniendo esfuerzos e interés de cada sector, realizando las obras por etapas, sin perder la unidad de conjunto. La unión de la Costa Verde puede lograr establecer el singular carácter del paisaje peruano de Lima. El acantilado que separa la ciudad y el mar, reclama un proyecto que, aprovechando el paisaje y lugares atractivos, cuente con facilidades de acceso y servicios. Es necesario unir la ciudad y la playa, hoy separada, mediante bajadas mecánicas, permitiendo su integración efectiva.
Sería valioso desarrollar un circuito peatonal entre todos los parques en el Malecón superior del acantilado, en un paseo amplio e interesante, no necesariamente paralelo a la pista vehicular con tránsito restringido. Estos ambientes bien tratados, pueden unir los diversos parques existentes y los que se formen a lo largo de la costa desde Chorrillos hasta el Callao. Actualmente se observa la existencia de varios parques dispersos e incompletos. Existen numerosos puntos de interés para lograr este circuito, por ejemplo: el que fue el Parque Zoológico de Barranco, el Parque Salazar y el nuevo Centro Comercial Larco Mar, el Parque del Amor, el Parque Monitor Huáscar, el Faro, el Parque María Reiche, el Museo Contemporáneo y otros.
Embarcaderos y tratamiento de los Bajos del Mar, frente a la Costa Verde
Otro potencial interesante del proyecto es el tratamiento de los bajos y los muelles, aprovechando la formación rocosa del mar. El estudio de la batimetría del mar en la CV, nos dice que el suelo firme, existe y que se trata de la antigua formación rocosa que existía entre el Morro Solar y la Isla San Lorenzo. Es indudable que los muelles bien dispuestos son el atractivo principal de las mejores ciudades del mundo, el Perú no cuenta con un sistema articulado y necesario en toda la costa peruana.
Enlace de parques para la comunicación e Inclusión social
Los Parques y espacios públicos de Lima, bien articulados pueden ser impulsores y formadores del crecimiento urbano y desarrollo social que permitan la comunicación fácil, la recreación, el saneamiento ambiental y la organización urbana. Ello unido a los parques, nos hace considerar las posibilidades de una red peatonal que enlace los espacios públicos existentes, reformando adicionalmente nuevos espacios públicos alargados y calles acondicionadas. Tambien existe la necesidad de recuperar el río Rimac como un gran espacio público y de reserva ecológica, en vez del botadero insalubre existente. Contamos con una red de canales, desde los cuales se podría acceder fácilmente a la mencionada red de circuitos peatonales, incrementando su importancia en la movilidad e integración de medios de transporte.
En las Pampas de San Bartolo, se presenta la posibilidad de formar un gran parque Zoológico Metropolitano con una extensión de 1,000 has. como polo de atracción y desarrollo de actividades recreativas, junto con una habilitación urbana que puede alojar a 1’890,000 personas. Del mismo modo, en las pampas de Asia y en los terrenos del Norte y centro de la ciudad se puede crear parques grandes que no solo sean centros de recreación, sino que aumenten el valor de las tierras que las circundan, haciendo más eficiente la utilización del suelo. Ejemplos de esto los vemos en Varadero en Cuba, en Santiago de Chile, y en muchas ciudades donde se han realizado desarrollos recreativos como impulso del mercado inmobiliario y atracción del turismo.
Por muchas razones, no es conveniente dejar que el crecimiento de Lima siga siendo espontáneo y desordenado, de baja densidad y por ello de alto costo de transporte, tiempo y mantenimiento. La distancia de recorrido promedio en 1970 era de 3.5 Km. hoy el promedio es de 35 Km. Las ciudades, a medida que se desarrollan, necesitan replantear su crecimiento y los aspectos más influyentes como el tránsito, la densidad, la renovación y el embellecimiento urbano paisajista. Estos aspectos están relacionados, coordinados en un plan de desarrollo inteligente pueden generar o impulsar un crecimiento orgánico y armonioso, que aproveche con imaginación y creatividad, las condiciones naturales inmejorables que la cercanía al mar y a las playas le otorga a la ciudad de Lima.
El costo del Paisajismo Urbano recuperado con la Plusvalía Urbana
Sería viable realizar proyectos de mejoras sustantivas, si se constituyeran asociaciones público-privadas, el rol del Estado sería garantizar el uso adecuado de los recursos y avalar el financiamiento. Toda inversión en este tema, debería considerar el retorno del costo, mediante cobro de derecho de mejoras y el recaudo de la plusvalía para cubrir el desarrollo que beneficiaría a los usuarios que disfrutarán de los cambios.
Los proyectos importantes para contar con espacios públicos adecuados, son viables, si confluyen los esfuerzos e intereses de todos, bajo una autoridad competente, creativa, con poder real y efectivo. Si se equilibra el presupuesto, los costos y beneficios, todo es posible, y con ello se alcanza el mejoramiento de la calidad de vida para la comunidad incentivando el turismo.
La ciudad originalmente no fue construida para los automóviles y posteriormente, se construyó la vialidad sin tener en cuenta a los peatones, por ello es vital un cambio inmediato en el planeamiento y control urbano de Lima, con el fin de ordenar el caos vehicular y la pérdida de vidas, por contaminación y accidentes de tránsito.