31/12/2023
Tuve una pesadilla, soñé algo muy feo… luego no pude conciliar el sueño; me quedé pensando en lo frágil que es la vida; y no sólo porque uno puede perderla, sino que, también puede cambiar de la noche a la mañana…
Y me puse a hacer un recuento de todo lo que he vivido desde que tengo uso de razón; recuerdos algunos gratos, alegres, inocentes y otros por demás para el olvido, algunos casi imperceptibles, otros con dosis de fantasía, incluso inventados con final feliz por supuesto ja, ja, ja.
Esos insomnios que a uno lo ponen en alerta, filosófico, pensativo, conciliador, creativo y hasta querendón, pero lamentablemente sin reciprocidad, la hora no ayuda. Lo que si me quedó claro, es que hay varías cosas que las hubiera hecho de otra manera, pero, otro tanto, que las haría exactamente de la misma forma, y otras que no las haría jamás; aunque esto último es mentira ja, ja, ja.
Quise ser "rockero" y toqué la batería, quise tener una discoteca y la tuve, quise tener un bar, y también lo tuve, ahora quiero escribir y lo hago, mal, bien, mas o menos o como fuere, lo hago; y es que ¿de eso se trata no? De hacer lo que te gusta, quieres y puedes.
Otra cosa que me gustó mucho es haber crecido en un pueblo chiquito (Cajamarca era chiquito, de Chontapaccha a la Recoleta y de Santa Apolonia hasta el rio San Lucas fuera de esas fronteras era otra galaxia) En ese tiempo ser “pituco” no era un tema de colegios, cuentas bancarias y billeteras o propiedades, en ese tiempo ser pituco, era pararte en el asta de la Plaza de Armas, y gorrear ci*******os a algún oportuno fumador…
Casas con puertas abiertas, donde se le llamaba tío a un familiar y jamás a un amigo de papá, donde las reuniones familiares no necesitaban invitación y tampoco hora de llegada ni de salida, las fiestas eran con tocadiscos o minicomponente, eso sí, buen sonido, buena música, sin interrupciones ni saludos y canción completa, como siempre debe ser.
Cuando el tema de la contaminación se reducía a botar la basura cuando pase el camión recolector tocando una campana y no la infinidad de formas que siempre han existido pero recíen nos enteramos.
Para este día mi madre ya me hubiera dado permiso para ir al aserradero para traer el aserrín que nos daban gratis, y ya estuviera asignada la ropa para hacer el muñeco, ropa casi en harapos, es que antes a la ropa se la botaba por vieja y no por moda. Con unos cuantos soles me hubiera comprado una sarta de "cuetecillos" y obviamente ya tendríamos las luces de Bengala (ahora las llaman chispita mariposa ¡Qué horrible!).
Tengo preparada mi casi exclusiva y privada celebración para recibir este año 2024, tengo mi “Champán” mi cena y por supuesto, la mejor compañía, mi familia.
¡Qué tengan un feliz Año Nuevo!
¡Qué tengan un feliz Año Nuevo!
¡Qué tengan un feliz Año Nuevo!
¡Qué tengan un feliz Año Nuevo!
Si pueden escuchen buena música y si tienen un buen equipo mejor…una humilde sugerencia para los que gustan del Jazz:
On the Sunny Side of the Street (Dizzy Gillespie, Sonny Stitt & Sonny Rollins).
Sun Dance (Carlos Carty) Jazz Andino.