10/06/2024
INGAVI: LA ULTIMA BATALLA DE LA GUERRA DEL CHACO.
Un 07 de junio como hoy pero de 1.935 se libra en INGAVI, la última gran batalla de la Guerra del Chaco con el triunfo del Ejército Paraguayo.
El Fortín INGAVI, ocupaba un estratético lugar, pues era centro de un importante n**o de tres caminos de capital importancia. El que va de Santa Fé hacia 27 de noviembre (hoy Gabino Mendoza), hacia el Oeste; el que por el Norte, de INGAVI pasa por Ravelo y llega hasta Roboré; y el que hacia el Sur-Este, saliendo de INGAVI, pasa por Madrejón, llegando hasta Pitiantuta, hoy Carlos Antonio López. Todos ellos camionables.
A fines de abril de 1935, la 6ª División boliviana, comandada por el coronel Ángel Ayoroa, integrada por los regimientos RI 14 "Florida", y el RC 2 "Ballivián" inició su aproximación a INGAVI. El plan del Tercer Cuerpo de Ejército boliviano consistía en tomar primero INGAVI y desde allí avanzar hacia "27 de Noviembre" al suroeste o Aroma al este, amenazando llegar a Punta Rieles o más al norte del Río Paraguay.
El destacamento paraguayo que defendía el sector estaba a cargo del teniente coronel JOSÉ MARÍA CAZAL RIVAROLA, enviado allí con urgencia por el general Estigarribia dada la inminente ofensiva boliviana. La fuerza paraguaya estaba compuesta por los Regimientos de Infantería N° 11 “Avay”, Regimiento de Infantería “Rivas”, y Regimiento de Infantería “Batallón 40”; con dotación incompleta pero integrados por veteranos con años de combate, como era el caso del "Batallón 40" que había encabezado las maniobras en El Carmen e Yrendagüé a fines de 1934.
CAZAL reforzó las defensas de INGAVI con el mínimo indispensable de soldados y mantuvo por afuera de ella una reserva móvil para realizar maniobras sobre el enemigo.
El primer objetivo boliviano fue Pozo del Tigre, una posición adelantada a 9 km. del fortín INGAVI. Las fuerzas paraguayas que defendían esa posición fueron presionadas frontalmente por el RC 2 “Ballivián” y al sentir el ataque lateral del RI 14 “Florida” decidieron retroceder hacia INGAVI. A fines de mayo, los regimientos bolivianos siguieron su avance y atacaron el fortín pero fueron rechazados sufriendo unas 100 bajas.
Ayoroa decidió atrincherarse en Pozo del Tigre a la espera de más refuerzos para un nuevo intento. La situación de la 6ta División boliviana no era del todo buena por estar a 200 km. de Roboré, su base de operaciones y comando, y depender de un solo camino para el aprovisionamiento de agua y víveres pero el jefe de Estado Mayor de la División, teniente coronel Alfredo Sánchez, había planificado atraer a las fuerzas enemigas hasta Pozo del Tigre y rodearlas allí con la ayuda de los refuerzos que se habían solicitado.
Mientras se producía el cambio del jefe divisionario, coronel Ayoroa, por el coronel Arrieta, el Teniente Coronel CAZAL RIVAROLA, con no más de 850 hombres, comenzó a rodear al RI 14 “Florida” en Pozo del Tigre. Las fuerzas paraguayas se movieron con gran seguridad y rapidez debido al preciso conocimiento del terreno que habían explorado desde muchos meses antes.
El 5 de junio las fuerzas paraguayas cortaron el camino INGAVI-RAVELO, en la retaguardia del RI 14 completando el cerco. Arrieta envió al RC 2 “Ballivián” para que abriera una brecha desde afuera y facilitara la retirada del regimiento cercado pero esta ayuda, por falta de comunicación entre las unidades, se realizó desincronizadamente.
Tampoco sirvió el apoyo de la 5ª División que debía defender la posición en “km.15” para permitir el escurrimiento de la 6ª División. Entre el 7 y el 8 de junio la batalla de INGAVI terminó con la captura del teniente coronel Bretel (en ese momento comandante de la 6ª División cercada), de los mayores Marcial Menacho Páez y Humberto Berndt Vivanco, mercenario chileno que fuera contratado por el ejército boliviano cinco meses antes, en enero de 1935, y que al caer prisionero comandaba el regimiento "Ballivián".
Se capturaron 2 jefes, 7 oficiales y 361 soldados.
Los días siguientes, las fuerzas de CAZAL RIVAROLA aceleraron su avance por el camino INGAVI-RAVELO persiguiendo a las fuerzas dispersas y desmoralizadas que pertenecían al resto de la 6ª División que no habían sido cercadas, de la 5ª División que acudió en su auxilio y de varios refuerzos que habían llegado, no dándoles tiempo para detenerse en una posición defensiva por lo que debían continuar su agotador repliegue hacia Ravelo.
La velocidad del avance impidió que las fuerzas bolivianas pudieran sostenerse en el km. 25 ni en el km. 35 o "Pozo del bárbaro" donde existía una importante fortificación. En el avance se capturaron prisioneros, camiones, armas y provisiones.
En ese mismo momento, en Buenos Aires (Argentina), se llegaba al acuerdo de firmar, el día 12 de junio, un protocolo de paz. Ese día las tropas de CAZAL RIVAROLA ya habían avanzado 32 kilómetros desde Ingavi y estaban a solo 15 kilómetros de su nuevo objetivo: Ravelo y las instalaciones petrolíferas bolivianas.
La duración, los malos resultados y la lista de bajas acrecentaron el descontento del pueblo boliviano ante la guerra. Solo los militares sostenían que con tiempo y recursos todavía se podía alcanzar la victoria. Pero esta actitud era solo para salvar las apariencias.
En plena ofensiva boliviana sobre el Parapiti, el coronel Ángel Rodríguez expuso que se necesitaban 50.000 hombres, 500 camiones, gran cantidad de municiones y recursos monetarios suficientes para sostener el aprovisionamiento del ejército por largo tiempo para alcanzarla.
Su conclusión fue que: "Si no disponemos de estos elementos, que son indispensables, la paz debería ser aceptada ahora que ambos ejércitos están equilibrados" (Coronel boliviano Ángel Rodríguez, en Querejazu Calvo, 1981, pág.464)
Estos hechos influyeron en la decisión del comando boliviano de exigir a sus diplomáticos de que firmaran el protocolo de paz.
COMPILACIÓN: Gral (SR) Lelín Ferreira Costa.
HISTÓRICA FOTO DE LA VICTORIA DE INGAVI