12/06/2026
Más que pastelería: la historia de una profesional brillante
Hoy quiero dedicar este espacio a alguien muy especial en mi camino: Gladys. Cuando la conocí, supe de inmediato que tenía un potencial enorme, no solo porque quería aprender, sino porque su curiosidad iba más allá de las recetas; ella necesitaba entender el «porqué» detrás de cada técnica y cada proceso.
Gladys es una alumna perfeccionista y, en ocasiones, su propia exigencia la llevaba a la frustración. Sin embargo, en ese proceso descubrió una lección fundamental: que en la pastelería no todo tiene que ser perfecto para ser extraordinario. Esa autocrítica constante, lejos de detenerla, fue el motor que la transformó en la gran pastelera que es hoy, capaz de realizar trabajos de una delicadeza inigualable.
Su compromiso con la excelencia la llevó a capacitarse con los mejores referentes en Argentina y a representar con orgullo a nuestro país, Uruguay, en un concurso donde obtuvo un merecido segundo puesto.
Hoy, me llena de orgullo decir que Gladys ya no es solo una alumna, sino una colega. Aunque hoy equilibra su tiempo entre las elaboraciones y la docencia, es en las aulas donde realmente brilla. Su esencia, paciencia y dedicación la han convertido en una docente excepcional.
A través de los años, hemos construido una amistad hermosa que trasciende las paredes del taller. En Arte Dulce, nuestro propósito es mucho más que compartir recetas; creamos vínculos y formamos profesionales de excelencia. ¡Gracias, Gladys, por ser parte de este camino!